¿Cómo los populistas pueden opacar una democracia?

Existen sectores de la política que son capaces de luchar por el bien común, dentro de los principios de la ética y el trabajo constante.

Sin embargo hay naciones que lamentablemente son presas de la mediocridad de los políticos de turno, motivado a que la población no sabe elegir a sus gobernantes.

Alguna vez en una película se mencionó una frase que rezaba que “el individuo es inteligente pero la masa es tonta”. Otro pensador señaló que “la ignorancia no es solo es desconocimiento de las cosas, sino la carencia de la capacidad de raciocinio”.

Cuando combinamos las dos frases, podemos calcar a la perfección a aquellos ciudadanos que eligen mal a sus gobernantes, ya que de alguna forma son enceguecidos por las palabras elegantes de un político con cierto carisma.

La plaga del populismo

Todo comienza con un país en crisis que requiere de una salida desesperada a esta situación, por lo que es evidente que la población no confía en la credibilidad de los políticos tradicionales y se vuelca a otras opciones.

Estas opciones, o mejor dicho opción, trata de alguien que dispone de aspecto tradicional, de orígenes humildes, o que estuvo relacionado a golpes de estado en el pasado, pero que tiene un poder de convencimiento que va cautivando a los demás sectores de la sociedad.

Su discurso contiene aquello de que es el único capaz de solventar los problemas y la crisis como si de un mesías se tratase. Algunos meses después resulta el candidato ganador en las elecciones por mayoría aplastante.

Las medidas populistas tan solo buscan agradar al pueblo para ganar elecciones, pero lamentablemente siempre hay intenciones ocultas por parte de estos actores políticos.

Consecuencias de caer en el juego de los populistas

Son muchas las medidas que hacen mella en el país y su población, pero digamos que una de las más significativas en el cambio del curso de la democracia, es la manipulación del sistema electoral.

Quizás en sus inicios el populista contó con apoyo, pero la población comienza a darse cuenta que se trataba de un politiquero que ofreció más de lo mismo, y por ende este “mesías” comienza a idear mecanismos para viciar el sistema electoral.

No se realizan las auditorias de votos correctamente, la votación se hace con presencia de militares, se restringe la presencia de observadores electorales claves, comportamiento poco objetivo por parte de los entes electorales, y muchos otros aspectos.

Cuando este tipo de situaciones empieza a surgir, es motivo suficiente para preocuparnos sobre el estatus de la democracia, y por consiguiente el futuro de la nación.

¿Significa esto el resurgir de una dictadura?

Cada dictadura va coartando las libertades de maneras distintas, ya sea cambiando las constituciones, expropiando o confiscando bienes privados, e incluso restringiendo actividades económicas de comerciantes, trabajadores informales, cerrajeros y otros.

Ciertamente los ciudadanos deben estar muy alerta ante la aparición de estos individuos, ya que se trata de lobos disfrazados de ovejas, que pondrán en riesgo la democracia de la región a través de sus prácticas ilícitas.

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